Nueva Zelanda invita a estudiar

En total, 1.160 colombianos se fueron a estudiar en Nueva Zelanda en el 2016 y, aunque las cifras aún no están consolidadas, hay estimativos de que en el 2017 pudieron haber aumentado entre 15% y 20%.

Se trata de un destino académico que poco a poco se pone de moda en Colombia y por ello su Gobierno envió una delegación a la feria Eduexpo que se realiza en el centro de convenciones Ágora, de Bogotá, entre este sábado y domingo. 

Este evento se especializa en mostrar ofertas de estudio en el exterior. En la delegación hay cuatro universidades, dos instituciones tecnológicas, un colegio de secundaria, un instituto privado, dos escuelas de inglés y una representación de sus regiones para mostrar su riqueza cultural. 

¿Pero por qué esta lejana isla de Oceanía está ganando simpatías entre los colombianos para estudiar?

Para empezar, ambos países han estrechado vínculos comerciales. De hecho, se viene preparando la firma de un tratado de libre comercio de Nueva Zelanda con la Alianza del Pacífico, de la cual Colombia hace parte. Además, hace varios años existen pactos para transmisión de conocimientos y buenas prácticas agropecuarias, turismo, energías renovables e industrias creativas, ámbitos en los cuales esa nación es fuerte. Y más recientemente se han trenzado convenios entre universidades.

Javiera Visedo, vocera para Colombia y Chile de Education New Zeland, la agencia del territorio insular para promover en el extranjero la educación, explica que cualquier latinoamericano tendría muchas razones. Para empezar, está catalogado como el país del mundo con mejor educación. De hecho, sus 8 universidades, todas públicas, aparecen en escalafones.

Una clave esencial es que poseen un estricto sistema de aseguramiento de la calidad. Las instituciones deben estar reconocidas por el Gobierno y todos los programas acreditados antes de ofrecerse a los estudiantes, y los obligan a cumplir un currículo con estándares internacionales.

Por otra parte, la enseñanza está basada en entregar habilidades a las personas para que sean exitosas en sus áreas de conocimiento. “Si bien el conocimiento y lo teórico es la base, se busca más formar personas, ciudadanos globales, gente del futuro en todas las áreas”, explica Visedo.

En general, el enfoque de que la educación sea motor de su desarrollo ha estado siempre y más con una reforma educativa de 1989.

El 70% de los colombianos que viajan a estudiar a Nueva Zelanda van a perfeccionar su inglés debido a que es ideal para una inmersión, pues, como dice Visedo, “la posibilidad de que se encuentre a otro hispanohablante es remota”.

Fuera de eso, se puede trabajar con el fin de ganar un ingreso extra para su manutención y de paso soltar la lengua atendiendo a clientes. El salario mínimo es de unos 15 dólares la hora.

Otros optan por posgrados, no solo por calidad sino por las condiciones favorables que les ofrecen. Una maestría vale en promedio 50 millones de pesos colombianos al año, pero en este caso también pueden optar por laborar 20 horas semanales y en las vacaciones. También, después del grado, si la persona se queda trabajando en la isla, recupera lo que invirtió.

Por otra parte, el gobierno neozelandés cuenta con un fondo cercano a un millón de dólares para becar a ciudadanos que vienen a América Latina a estudiar. De acuerdo con Visedo, sus destinos favoritos en el área es Colombia, que acapara el 40% de las solicitudes, y Brasil. En general lo hacen para lograr mayor fluidez en el idioma español o para realizar prácticas en negocios internacionales.

FACILIDAD PARA VISAS

La apertura de una embajada de Nueva Zelanda en Bogotá –comparte sede con la británica– desde el 7 de febrero da una mejor posibilidad de relación bilateral y de facilidades para ir a la isla.

No obstante, desde antes, ya era fácil acceder a una visa. Según Visedo, el porcentaje de aceptación está en 88%. El proceso parte de llenar una aplicación ‘online’ y de mandar el pasaporte a Washington para la verificación. Luego, el documento llega por correo electrónico para que el mismo usuario lo imprima. Esto tarda unos 10 día hábiles en temporada baja y de 20 a 25 en periodos de alta demanda. “Lo más importante es demostrar que en realidad la persona va a estudiar”, dice Visedo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *